Cómo hacer una secuencia

Por lo general, las personas que no conocen mucho del tema piensan que los sintetizadores son una especie de teclados y que para sintetizar sonidos es necesario saber tocar el teclado. En realidad, esto no es del todo cierto. Los secuenciadores son herramientas que nos permiten utilizar sintetizadores sin necesidad de saber tocar un teclado.

Los secuenciadores pueden parecer paneles de control de naves espaciales, pero no nos engañemos, solo es necesario entender cómo funcionan los secuenciadores, sus aplicaciones más populares y cómo podemos incorporarlos en cualquier pieza musical.

 

¿Qué es un secuenciador?

Antes de comprender cómo hacer una secuencia, es necesario primero saber de qué hablamos cuando nos referimos a un secuenciador.

Los secuenciadores nos permiten programar una combinación de notas, ritmos, articulaciones y efectos que se pueden enviar a cualquier dispositivo, desde un DAW hasta sintetizadores de hardware. Al programar los patrones, melodías y loops, nos liberamos para poder experimentar con mezclas y dinámicas con otros instrumentos.

Esto hace que los secuenciadores sean una excelente manera de expandir nuestras posibilidades de ejecución en vivo y que podamos explorar nuevos sonidos.

Los secuenciadores vienen en muchas formas diferentes. Los secuenciadores de hardware a menudo tienen una serie de botones y perillas dispuestos en subdivisiones de tiempo, es decir, grupos de 4, 8, 16, etc. Esto hace que sea más fácil hacer un seguimiento de los patrones rítmicos que se habilitan a medida que se reproducen.

Los secuenciadores de software a menudo se presentan de manera similar, pero en una pantalla (obviamente), aunque a menudo hay un poco más de flexibilidad en términos de parámetros y pantallas.

 

¿Cómo funcionan los secuenciadores?

Un secuenciador generalmente te permitirá determinar varias cosas. En primer lugar, la longitud de tu patrón. Puede ser un patrón regular de 16 pasos que simplemente se repite o bien, puedes optar por programar un patrón irregular de 5 pasos que se repita junto con un ritmo de batería de 4/4. Esto se puede usar para crear polirritmos muy interesantes, una técnica a menudo utilizada por Nine Inch Nails y artistas similares.

Además de esto, puedes determinar los tonos de las notas. Si quieres que tu secuenciador reproduzca una melodía, una línea de bajo o una parte textural repetitiva, tendrás que elegir las notas que reproducicrá el secuenciador. Esto se puede hacer con una perilla, un conjunto de botones, o incluso a veces con un simple teclado. A veces, incluso puedes elegir cosas adicionales como la duración de la nota, la velocidad, los efectos y más.

 

¿Cómo conecto un secuenciador a mi sintetizador?

Por lo general, hay varias formas de conectar secuenciadores al sintetizador. Si es un secuenciador de software, no hay mucho de qué preocuparse; si se trata de hardware, estas son las opciones más comunes:

  • MIDI: a menudo verás la conexión DIN de 5 pines en sintetizadores y secuenciadores. Un simple cable DIN macho a macho servirá.
  • USB: naturalmente, esta opción es principalmente para conectar secuenciadores a tu computadora. Te permite enviar información al DAW a través de tu hardware, lo que te brinda un enfoque más táctil.

Ahora que sabemos cómo conectar nuestro secuenciador podemos avanzar en la comprensión de cómo hacer una secuencia, pero antes tenemos que ver algunas especificaciones.

 

¿Todos los secuenciadores son compatibles con otro hardware?

En su mayoría, sí. Si no lo fueran, sería un verdadero dolor de cabeza usarlos y probablemente no se venderían muy bien.

La mayoría de los secuenciadores usan conexiones bastante universales. Esto hace la vida un poco más fácil, incluso cuando estás usando diferentes marcas.

 

¿Cuál es la diferencia entre un secuenciador y un arpegiador?

La diferencia es sutil pero importante. Un arpegiador tomará un grupo de notas ingresadas (desde un teclado u otra fuente MIDI) y las dividirá en un patrón rítmico repetitivo.

Algunos arpegiadores te permiten elegir formas ascendentes, descendentes u otras formas de patrones, así como el rango de octava, la variación de la duración de las notas y más, todo lo cual está diseñado para darle a tus arpegios un poco de movimiento y variedad.

Un secuenciador te permite determinar todo esto y más, sin la necesidad de ninguna entrada de nota externa. Esto los hace un poco más flexibles.

 

¿Para qué puedes usar secuenciadores?

Hay muchas aplicaciones diferentes para los secuenciadores; depende completamente de la música que quieras hacer. Aquí hay algunos ejemplos comunes:

  • Patrones de batería: puedes programar ritmos profundos que se pueden ajustar sobre la marcha. Puedes envíar la información a una variedad de hardware diferente para experimentar con diferentes sonidos rítmicos.
  • Líneas de bajo: el uso de un secuenciador para reproducir tus líneas de bajo te libera para experimentar con otras partes de tu mezcla. Puedes experimentar con los acordes en la parte superior, cambiar la melodía, o incluso modificar el tono del bajo mientras suena para lograr un sonido dinámico y humano.
  • Melodías: reduce tu melodía por medio de un patrón repetitivo. Algunos podrían argumentar que una melodía solo tiene sentido una vez que se aplica en el contexto armónico adecuado. Si dejas que tu secuenciador se encargue de las partes melódicas, puedes experimentar con el acompañamiento necesario.
  • Texturas rítmicas: los secuenciadores son, por naturaleza, herramientas rítmicas y melódicas. Utiliza esta cualidad para elegir patrones irregulares (como 5, 7 o 9) y para crear polirritmias interesantes dentro de tu música.

En resumen, estos elementos son precisamente los que nos permiten entender cómo hacer una secuencia. Como hemos visto, es necesario partir de la creación de un ritmo base. A este punto de partida podemos sumar una línea de bajo y, si lo consideramos pertinente para nuestra pieza, agregamos melodías y texturas rítmicas.