Yamaha, entre la tradición y el futuro

 
Para aquellos que están en el mundo de la música, es importante conocer las empresas que se dedican a la comercialización de instrumentos y equipo. Uno de los grandes proveedores musicales que vale la pena conocer, sin duda alguna, es la Yamaha Corporation. Esta compañía es una corporación multinacional japonesa y cuenta con una muy amplia gama de productos y servicios. Entre otras cosas, es reconocida como la compañía de fabricación de pianos más grande del mundo.

La Historia

El antecedente reponto de la corporación Yamaha es la compañía Nippon Gakki, establecida en 1887 para fabricar pianos y órganos por el fundador Torakusu Yamaha en Hamamatsu, prefectura de Shizuoka. Los orígenes de la compañía como fabricante de instrumentos musicales todavía se pueden ver en la actualidad en el logotipo del grupo, un trío de diapasones entrelazados.

Después de la Segunda Guerra Mundial, el presidente de la compañía, Genichi Kawakami, decidió reutilizar los restos de la maquinaria de producción de guerra de la compañía y la experiencia de la compañía en tecnologías metalúrgicas para fabricar motocicletas. En 1955, el éxito de la empresa en la construcción de motocicletas resultó en la fundación de la Yamaha Motor Co., división que posteriormente se separaría de la compañía.

Yamaha ha crecido hasta convertirse en uno de los mayores fabricantes mundiales de instrumentos musicales equipo de audio e iluminación visual, productos informáticos, artículos deportivos, electrodomésticos, metales especiales y robots industriales. Además, en 1954 se fundó la Yamaha Music School, una institución dedicada a la formación de nuevos músicos profesionales.

Los Logros

Entre los avances tecnológicos que la música le debe a esta compañía se encuentra el primer sintetizador digital comercialmente exitoso, el Yamaha DX7, que salió al mercado en 1983. Cinco años más tarde, Yamaha lanzó la primera grabadora de CD del mundo.

Para finales de la década de los noventa, Yamaha lanzó una serie de teclados portátiles que funcionaban con baterías y que se conocen como los teclados PSS y PSR. Los teclados Yamaha PSS-14 y PSS-15 después se actualizaron para dar forma al Yamaha PSS-7 y se destacaron por sus canciones de demostración cortas, frases cortas seleccionables y efectos de sonido.

En 2005, Yamaha compró la compañía alemana de software de audio Steinberg y dos años después adquirió una participación minoritaria de la familia Kemble para formar Yamaha-Kemble Music Ltd, la rama de ventas de equipos de audio e instrumentos musicales y de importación de Yamaha en el Reino Unido. Posteriormente, la compañía pasó a llamarse Yamaha Music UK Ltd.

Algunos de sus Productos


Yamaha se ha caracterizado por lograr el desarrollo de productos de gran calidad y que gozan de popularidad entre la comunidad mundial de músicos. Entre sus productos más aclamados están por ejemplo, el Yamaha YPG-625, instrumento que recibió el reconocimiento «Teclado del año» y el «Producto del año» en 2007 de la revista The Music and Sound Retailer.

Por otro lado, también hay otros componentes electrónicos notables que han salido de las fábricas de Yamaha incluyen el SHS-10 Keytar, un teclado/guitarra de precio accesible que ofrece características de salida MIDI que normalmente se encuentran en teclados mucho más caros.

La filosofía del Kandō

Ahora bien, ¿cómo es que Yamaha ha llegado a consolidarse como una empresa líder a nivel mundial? En parte ha sido gracias a la filosofía de la empresa. Yamaha está fundada en un principio japonés que se representa con la palabra Kandō. Esta palabra describe aquella sensación de profunda emoción y satisfacción derivada de experimentar una calidad y un rendimiento supremos. Un sinónimo razonable sería «emocionalmente conmovedor».

En el marco de esta filosofía, en 1966, la autoridad del Ministerio de Educación japonés decidió fundar la Yamaha Music Foundation, una organización establecida con el propósito de promover la educación musical y la popularización de la música. En cierta forma, este proyecto fue una continuación del esfuerzo educativo emprendido por la compañía en 1954.